miércoles, 16 de septiembre de 2015

Mi semana en el gimnasio II parte.

 He sudado, farfullado, gruñido, resoplado, hipado, jadeado, resollado y sufrido en esta ultima semana, mas que en todos mis 44 años. Pero la he sobrevivido, con mas pena que gloria, tengo que decirlo, pero la he sobrevivido.

Todo parecía ir razonablemente bien hasta que llegó mi primera clase de zumba.  AMIGOS ESO ES UN DESPIPORRE. Si me colocase un pañuelo de cuadros al cuello, un cigarro en la mano derecha y un Malibú piña en la izquierda parecería que estoy bailando borracha en las fiestas de mi pueblo.

 ¿Sabéis esos muñecos inflables que suelen poner en los eventos deportivo y que mueven los brazos como gilipollas sin ton ni son?, Sky dancers se llaman. Bueno pues yo me parezco a uno solo que pasado de gas. Mis brazos van hacia arriba, cuando los de las demás bajan y si la monitora grita derecha, la menda (que parece que lo hago por joder) se tira a la izquierda. Subo cuando tendría que bajar y me agacho cuando debería estirarme. Mis compañeras de grupo me miran con poco cariño. ¡¡Joder si no quieren que les pise, que me dejen espacio!!
Como decía el gran Saza, ¡¡Esto es un sindios!!.
Pero yo no me doy por vencida. esto no podrá conmigo. Algo habrá que pueda hacer, aptitudes me faltan, es cierto, pero actitud tengo para tirar el polideportivo a cabezazos, que para algo soy una tauro.

Me fijo en mis compañeras mientras estamos estirándonos y llego a la conclusión de que parte de la fuerza que parecen tener las otras se esconde en su atuendo. Bueno, quizá también el hecho de que lleven años yendo al gimnasio ayude, pero lo de ir tan monas y pertrechadas da seguridad.



Me voy al Decathlon.

No se puede ir a una boda en chándal, a la playa con botas de pocero y a un gimnasio si no has atracado antes un Decathlon.

Aparco y salgo del coche henchida de emoción. Voy a comprarme unas mallas.

  -¿Estás segura que eso te hará seguir mejor la clase?.
   -Coño, no se, pero por lo menos me agarra las lorzas, que lo he visto en la tele.

Como no podía se de otro modo, me decanto por el negro con toques de fucsia para dar algo de luz.
El dependiente me mira perplejo, intenta explicarme porque me convienen las zapatillas que tiene en la mano.

 - ¿Pero las tienes en rosa?.
 - Ehhh, no, solo hay azules.
  -Uyy no, es que he cogido estas mallas ultracompresoras vientre plano, con poliamida y elastano para que el cuerpo se pueda expresar libremente, y ya ves, tienen un ribetito rosa. Además la camiseta también es fucsia, incluso el bote del agua es fucsia. ¿No te parece arriesgado meterle un azul cian?
  - Disculpe, me llaman del almacén.

Se va. Sospecho que es una excusa. Me da igual. Busco unas zapatillas que tengan algo rosa y me las pruebo. Me quedan ideales, son cómodas y además no pienso correr la San Silvestre, así que me voy de allí tan contenta con mis prendas.



Y llegó el lunes. Después de no pocos esfuerzos conseguí meterme en aquella ropa. Me depilé los muslos por fricción al colocarme las mallas, y aquel sujetador del infierno me iba a producir un esguince al intentar sacármelo luego, pero me dio igual. Estaba tan profesional que casi me dieron ganas de salir corriendo hacia el polideportivo, en plan New York  Runner

Me contuve, no es cuestión de abusar. Me fui caminando.

De pronto, y como si de un Flash Mob se tratase, de las calles aledañas comenzaron a salir señoras ataviadas con prendas similares a las mías camino del gimnasio. Una marea infinita de mallas negras, camisetas fucsias, y zapatillas de runner, parecíamos los 100.000 hijos de San Luis versión zumba.  Joder, me reconocieron como una de las suyas, y creo que hasta me sonrieron,  me entraron ganas de saludar como lo hacen los moteros cuando se cruzan con otros moteros en la carretera.
Ahora viene cuando debéis poner el vídeo de mas abajo, porque así me sentí,. Is this the way to the Gym??


Señores dueños del Decathlon, he aquí una idea para un spot, cuarentonas ataviadas con mallas Domyos en negro, fucsia y pistacho uniéndose en un bailecito camino del gym.  Cuando tenga mas confianza se lo voy a proponer.

Entré en la clase, oh Dios, mal asunto. Había una monitora nueva, se giró,  y a que no sabéis quien era.....Justo. La muchacha de la recepción. Yo que había llegado tan rebosante de energía con mis mallas, mis zapatillas de gel amortiguante y el vídeo de Tony Christie en la cabeza, me eché a temblar. Ella dio un rápido repaso, no pareció reconocerme. 

   -Bueno Chicas, hoy vamos a hacer algo diferente- grita jubilosa.
Me mira, me reconoce y se acerca.
   - Tú a tu ritmo, no intentes seguir al grupo si no puedes, vale?- me sonríe.

Oh Dios, esta no es como los marines que no dejan atrás a un compañero, esta me abandonará al primer paso en falso. Respiro y me mentalizo. Ya sobreviví a una clase de aerobic la semana pasada, ¿Que puede ser peor?.
JA INFELIZ.
Zumba con pasos de danza árabe.
Si Salomé hubiese movido las caderas como yo, no le habrían regalado la cabeza del Bautista. 

En ese momento me dí cuenta de que tengo las caderas soldadas al sobaco y que mis manos son mas parecidas a unas raquetas voladoras que a unas mariposas. Aquello no era para mi, por mucho empeño que le pusiera.

La muchacha pareció apiadarse y se acercó.
  -Si quieres, puedes hacer algo de fitness hasta que vayas recuperando el tono.
Que mona, recuperando dice. 

Salgo de la clase y me meto en la sala de fitness. Pero esa amigos, es otra historia.














viernes, 11 de septiembre de 2015

Buen propósito de septiembre: Ir al gimnasio. primera parte.

 Me he apuntado a un gimnasio.





Si, lo he hecho
 ¿Porqué?.
Porque cuando vi las fotos del verano con las gafas puestas, no daba crédito a que toda aquella carne desparramada entre los lunares de licra del bañador fuese yo. Me fui de vacaciones siendo una cuarentona redondita y he regresado pareciendo un colchón viscolástico. Así que lo primero que hice, después de deshacerme de la ropa sucia y de los cadáveres de  los geranios, fue acercarme al polideportivo de mi barrio. Se que hay otros gimnasios, incluso algunos mas baratos, pero están lejos, y el invierno es húmedo y mis huesoso crujen y la bolsa pesa y la abuela fuma....si me lo ponen dificil no voy.
Me atiende una joven super simpática, que interrumpe amablemente, despues de estar esperando 6 minutos, su alegre cháchara con el monitor de fitnes que tiene acodado en su mostrador y que la hace reir con galanterías propias de barrio sésamo.
    - Hola vengo a informarme sobre horarios y actividades.
    - Muy bien- me sonríe- ¿¿Objetivo??
   - Birmania- respondo- y me río como una foca en un acuario.
   - ¿Perdón?- me mira desconcertada.
Es muy joven, no pilla el chiste.
   - Es una broma, no me hagas caso.
El monitor también me mira, creo que se ha quedado con mi cara y mi lorza y en cuantito que me vea por la sala de spinning me pone a subir la Bonaigua. Como siempre haciendo amigos al primer golpe de vista.
  - ¿Que quieres conseguir?- la chica vuelve a la carga.
  -Meterme en la talla del año pasado sin gangrenarme las extremidades.
La chica me mira y pestañea, no se si porque se le ha metido una pestaña  postiza en el ojo o porque intenta hacer tiempo para no mandarme a la mierda.
 - Tonificar- salta el monitor.
  -Si eso. Tonificar.- Respondo risueña. Tonificar debe ser al entrenamiento lo que  el inglés nivel medio a los idiomas. Total, no vas a hablar con Obama ni a entrenar con Cristiano Ronaldo, así que adelante, a tonificar.
Me hace mi ficha y me saca una foto para el carnet. Me parezco a Benny Hill. Debo venir mejor peinada el próximo día.  La chica me informa que en el precio de la mensualidad, van incluidas todas las actividades del polideportivo, la sala de fitness, la piscina (lo que me faltaba,  liberad a Willy) y una sesión de SPA gratis.
  - No lo dejes para el ultimo dia del mes, que luego hay cola.
  - Oye pues mañana puedo empezar por ahí, para irnos conociendo.- vuelvo a reírme como una foca monje.
  - Como quiera.
QUIERA, HA DICHO QUIERA, EN VEZ DE QUIERAS.
"Esa chica es lista", pensé, con una palabra  ha terminado de hundirme en la miseria. Me retiro a mi cuevita a lamerme las heridas y a preparar la bolsa para el dia siguiente.

PRIMER DIA
Me levanto temprano y desayuno lo justo, dejo las magdalenas y el colacao y me como una pera esmirriada y un café. Hay que ir poniéndose a tono.
¿Habéis leído Sin noticias de Gurb?. Deberíais. Gurb y su compañero son  unos  extraterrestre que llegan a la tierra. Gurb se pierde y su compañero decide salir a buscarlo. El asunto es que para pasar inadvertido decide que lo mejor es imitar a los humanos con los que se encuentra. Así me sentí yo el primer día, como un extraterrestre perdido en la rambla de Barcelona.
Entro en la sala e inmediatamente me sentí "La nueva". Miré en derredor buscando el corrillo al que unirme. No conviene estar sola o parecerás un bicho raro. Al gimnasio hay que ir a socializar. Busco mi grupo.


        A)  Estaban las jovencitas universitarias de carnes prietas y sedosa coleta extralarga, estirando sus musculados brazos,  pertrechadas con las ultimas novedades del decathlon, con sus mallas comprimecarnes, sus camisetas hidrofugas de hilos ultrarecogedores de sudor y sus zapatillas de suela de gel amortiguante. Miré mis zapatillas vintage del primark, mi chándal con bolitas y mi camiseta de propaganda de Joyerías Santi. No, definitivamente aquel no era mi grupo.
       B) Grupo de madres. Quizá ese sea mi lugar, son mas o menos de mi edad y aunque yo no tengo niños, quizá si nacieron en torno al 70 podamos reirnos de los mismos chistes, aun me escocia el de "objetivo Birmania". Puedo sacar a Eva Nasarre y sus calentadores fucsia.  Me acerco.

     - Pues si, la profesora de este año me ha dicho que Ricardito es super listo, pero un poco vago, y que en el comedor tienen problemas con un niño que se dedica a tirar las albóndigas a los compañeros....
      -¿Será posible?, ¿De que estarán hechas las albóndigas?, ¿A ver si van a ser peligrosas?
     -A saber de que están hechas...de tofu desde luego que no....
Nada este tampoco es mi grupo. Al fondo escucho unas risas escandalosas y muchos besos. Son el tercer grupo.

   C) Mujeres de cincuenta y tantos, super en forma que llevan haciendo ejercicio mas años de los que yo llevo depilandome. Miro esos culos prietos, esos brazos torneados y esas mechas tan bien hechas y me dan ganas de llorar. Son mas mayores que yo y está mas duras. Lo mio no tiene arreglo.

 Me quedaré sola y esperaré a ver que pasa.
  Entra la monitora, afortunadamente no era la muchacha de la recepción. Es una Argentina pizpireta con las piernas como las de Arantza Sanchez Vicario, creo que podría partir por la mitad a un adulto de 90 kilos, con sus abductores. Trago saliva, me va a doler la clase seguro.
  -Buenos días chicasss- grita mientras pone la música a todo volumen. -Hoy GAP.
Me ahorro el chiste de la sudadera de Gap, porque con Birmania no tuve éxito.
Miro al resto y todas sonrien complacidas, bueno si ellas pueden, yo puedo. INFELIZ.
Tarde supe que GAP, son gluteos, abdominales y piernas. y que no iban a tonificarmelos, iban a triturarmelos.
A la media hora de clase, tenia la cara color sobrasada, parecía un turista alemán en Mallorca. Sudaba y resoplaba como un bufalo y para levantarme de la colchoneta tuve que hacer la croqueta. ¿Habéis intentado hacer abdominales con un disfraz de la tortugas ninja puesto?. Mis lorzas nada tienen que envidiar a Donnatello.  Me quedé tumbada de espaldas, parecía una cucaracha moribunda, movía la patitas y boqueaba pero era incapaz de levantarme.
La monitora, se acerca super cariñosa.
    - ¿Estás bien?. ¿Nesesitás algo?.

Como no podía hablar pestañee muy fuerte e intenté sonreir. Tenia el pelo pegado a la cara, las mejillas a punto de reventar, la camiseta de Joyerias Santi, parecía un trapo de fregar y mi chandal ya no tenia ni bolitas.
   -No tenés que seguir al grupo si no podés, linda. Usted a su ritmo.

Tarde reina, ese consejo llega tarde.

Acabo la clase arrastrándome. Agradezco no tener consulta del ginecólogo en los próximos tres años, porque creo que no podré abrir las piernas hasta mayo del 2017.
Miro a mis "compañeras", ¿Como es posible que solo muestren unas ligeras manchas de sudor en sus camisetas?. A mi parece que me haya meado una elefanta.

La muchacha de recepción me observa, creo que demasiado complacida, como salgo del polideportivo como si me acabasen de hacer una colonoscopia sin anestesia.



     -Hasta el lunes- me grita.
      -Pues por mi indice de grasa corporal, que el lunes vuelvo. JA, retos a mi.- pienso mientras valoro la posibilidad de  hacer pis de pie.


martes, 19 de mayo de 2015

Mujeres mayores de cuarenta, un nicho a explorar.


"Si tuviese que describirme con una fruta diría que soy una pera. Es una fruta correcta, de aspecto aseado y fácil de comer, de sabor predecible no precisa de artilugios ni tutoriales de youtube para saber cómo se pela o si está madura, basta clavarle el dedo gordo y sentir si se hunde. En general gusta a todo el mundo, o mas bien diría que no disgusta, pero sin grandes alharacas, no es como la chirimoya que tiene detractores y partidarios a partes iguales,. La pera se encuentras fácilmente en cualquier época del año, eso deja fuera el aspecto compulsivo de por ejemplo la granada, la tienes que consumir cuando la ves en los expositores de las fruterías porque de lo contrario no podrás hacerlo hasta el año siguiente, esa fugacidad provoca ansiedad en sus posibles consumidores, es como cuando anuncian el eclipse del siglo, “Si no lo observas ahora, el siguiente será en 150 años”,  ¡¡¡Por Dios, tengo que buscar la radiografía de la rodilla de mi tía Angélica o me perderé el evento del siglo!!, la boda del siglo, el encuentro del siglo, el partido del siglo, el descubrimiento del siglo..........., el nerviosismo, el desasosiego y la excitación se adueñan de los consumidores de granadas que se lanzan en tropel a comprarlas y añadirlas a cualquier cosa que se vayan a comer, no así  los de peras.  Las peras tienen suerte, de no depender de su aspecto exterior para reproducirse, son sosas y nada apetecibles, ningún bicho en su sano juicio se fijaría en una pera teniendo al lado, piñas, granadas, mangos, chirimoyas, naranjas, fresas, cerezas etc….aunque bien pensado no se cómo se reproduce una pera, en cambio todos hemos visto la abejita golosa penetrando un higo, eso es puro sexo y no lo de las pobres peras. Vamos que soy a la seducción lo que una rebequita color carmelita a la ropa de fiesta. En fin que soy una tipa normal. De las que te encuentras a menudo en la cola del super, y ni siquiera recordarías haber visto. Mi aspecto sería una ventaja en caso de convertirme en una atracadora de bancos, nadie me recordaría, sería como una sombra de vulgaridad sobrevolando la caja fuerte.
-¿Recuerda algo reseñable del atracador?.
-Si, era una mujer.
-¿Edad?, ¿Complexión?, ¿Estatura?, ¿Peso?....algo que pueda servirnos.
-¿Esta usted loco señor agente?, ¿Cómo se le ocurre preguntar el peso y la edad?.  Era una mujer normal. N-O-R-M-A-L

Fin de la investigación. Caso cerrado. Una mujer normal atracando bancos por el mundo. 

Como habéis aguantado hasta aquí os revelaré mi edad y mi nombre. Me llamo Ximena y hasta dentro de unas horas aún tengo 45 años. Hoy he decidido que mi vida va a cambiar. En el mejor de los casos, si muero a los 90, esta podría considerarse como la tarde por la que doblar mi existencia, todo lo que quede a un lado es pasado inalterable, inamovible, eterno y permanente pasado  y lo que quede al otro es futuro, en mi mano estará decidir que adjetivos le añado, de momento solo es futuro, soy oficialmente una “middle age woman”, ósea que he llegado a la mitad, con más pena que gloria tengo que decirlo, pero he llegado, que es mas de lo que alguna puede decir. Para entender como he recalado al día de hoy con la certeza de que será mi epifanía, mi renacer, mi segunda oportunidad, debéis conocer los últimos 12 meses. Si aguantáis hasta el final quizá podáis sacar algo en limpio de mi historia, algo que os sirva para descubrir vuestro propio día del renacimiento, vuestra renovación, el día por el que doblar vuestra existencia".


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Este es el inicio de una historia, una historia que habla de una mujer normal, en una edad difícil que trata de buscar algo o alguien que la obligue a dejar de ser normal. 
¿Acaso no tiene el mismo derecho que otras a ser feliz? ¿A ser deseada?, ¿A enamorarse?. Lo tiene, seguro, otra cosa es que ella se lo crea. Porque no nos engañemos, somos nuestro peor enemigo.

¿Nos engañan con el cuento de que los cuarenta son la edad dorada de las mujeres? ¿Somos las de cuarenta conejillos de indias para las empresas de publicidad?. Si se lo vendes a una cuarentona ya lo tienes hecho, parecen pensar. ¿Es utilizar a una mujer entre cuarenta y cincuenta una simple estrategia de marketing para vender crema antiarrugas, mascarillas capilares, pomada para almorranas, hidratante vaginal, yogures con fibra, braga/faja compresora, crema para las varices, mayonesa baja en calorías, gafas bifocales, laxantes mas o menos rápidos, complejo vitaminico para aguantar todo el día trabajando y al volver a casa bailar un tango con un tanguero, quitamanchas, jarabe para la tos, pastillas antiacido?.
 Buena pregunta, no es porque la haya hecho yo, que también, si no porque parece que solo nosotras tenemos problemas con el transito intestinal o con las varices ¿A las de veinte no se les cae el pelo? y ¿A los de treinta no les salen almorranas?. Seguro que si, pero solo nosotras parecemos un desecho de tienta a las que arreglar la vida y el transito intestinal con todo tipo de remedios, no hay problema que no se  solucione con un serum, una pastilla,  un lavado vaginal o  una bolita para frotar las manchas,  ¿Y por donde comenzaremos  nuestra implantación en el mercado? Parecen pensar las multinacionales del asunto. No hay nadie mejor que  una mujer de nuestro target para  la expansión de tan milagrosos remedios.
PUES TAMBIEN NOSOTRAS QUEREMOS VIAJAR, queremos viajar, queremos comprar coches, queremos estrenar piso, queremos protagonizar el anuncio de las cervezas del verano, queremos pasear nuestro cuerpo serrano imperfecto y vivido por las playas de Cadiz saltando como pavas con una cerveza en una mano y un cucurucho de camarones en la otra. Queremos, al menos yo, ver mi rostro en la tele, quiero ver mi cuerpo en una actriz de un anuncio, pero no lo retoquéis, no quiero una de cuarenta que parezca de veinte, quiero que parezca que es mi melliza,. Hombre tampoco hace falta que se parezca a mi recién levantada de la cama, que le doy pavor a Nosferatu, pero después de una duchita y un retoque rápido tengo pinta de ser un humano agradable a la vista y al tacto y merezco comprarme un BMW y salir a correr aunque mi culo no esté tan firme dentro de esas mallas compresoras, saltar en un concierto de hombre G y echarme colirio en los ojos mientras canto a pleno pulmón Marta tiene un marcapasos, en fin, que me pierdo. Somos un nicho de mercado que todos deberían tener en cuenta y no solo las escritoras de novela erótica. 

Lo que quería presentaros es el inicio de mi nuevo proyecto que espero os guste y espero que lo sigáis, es una historia sencilla, como la de tantas mujeres. No tiene vampiros, ni sexo desenfrenado, no hay batallas ni aparece un muerto sobre un frigorífico, no hay tramas políticas ni mediums, pero esta escrito con el corazón, quizá mas con el corazón que con la cabeza, porque es ahí donde reside nuestra fuerza y nuestra debilidad. Es ahí donde puede sobrevivir un ser solitario y necesitado, en el corazón de quien lo ame.
 Si os gusta cada mes publicare un trozo de la historia. 

viernes, 8 de mayo de 2015

el lenguaje, el metalenguaje y el bloggerlenguaje


Hoy día si no tienes un blog no eres nadie.
           -Joer, voy corriendo a abrirme uno.
Ah no, leches, que ya tengo uno.Pero no es uno molón,  lo molón es un blog de moda, de tendencias, de peinados, de experiencias y demás cosas importantes. También podría ser de cocina, para aprender a hacer muffins, cup cakes, layer cakes, bundts, cookies...(nada de magdalenas, bizcochos, sobaos o galletas, que eso es muy hortera)
  Mi blog es mas bien como un buzón de quejas, como esos recipientes que ponen en las salidas de los supermercados para echar las pilas y que menos pilas hay de todo, paraguas, tickets de compras, envoltorios de chocolatinas, bricks de zumo vacíos, chicles masticados etc....
Pues eso,. es un blog que no lo parece y eso como la mujer del Cesar es como no ser nada.

Debería acompañar mis entradas con una foto de mi misma vestida cada mañana para entrar a matar, pero perdería "followers" (seguidores para mi madre) y tampoco estoy como para tirarlos, vamos que no me sobran. Otra característica definitiva es el idioma, debería  meter media docena de palabras en inglés para resultar mas blogger. Quizá lo haga.

Desde ahora mismo os adelanto que procuraré  que mis words sean a la vez advicers y complaints, porque en este blogger wold en el que andamos absorbed, si no mixes un par de words en english no eres believable,

No se, en otros blogs funciona, el bilinguismo. Es mas no funcionaria sin él.
Yo desde que descubrí que una chaqueta ya no es una chaqueta si no un blazer, que un "outfit sporty chic" es colocarte la sudadera que tienes para pasar el aspirador con los zapatos de tacón de la boda de tu prima Margarita, que un vaquero es John Wayne y que lo que yo llevo es dennin, que un "es lo que se lleva" ahora es un must, que la pinta se define como look, que ya no sirve con decir bolso, ahora has de definirlo, clutch, hobo, tote, shoulder, satchel....que los lunares son polka dots.....ad infinitum, mi vida no ha vuelto a ser la misma.

¿Sabíais que si entras en un blog de moda ya no podrás salir de ahí?. Pues si, quedas atrapada en un bucle infinito de blogs, porque si se te ocurre ir a consultar los comentarios que las lectoras dejan en cada entrada, te das cuenta de que todas firman con una dirección de internet que te redirecciona a otro blog, y de ahí a otro y a otro....empiezas buscando una falda para la comunión del hijo de tu prima y terminas haciéndote una colonoscopia en una clínica privada del norte de Texas, después de haber cosido la ultima cena en patchwork, de haber cocinado un millon de galletas de jengibre y ruibarbo, de haber cambiado el aceite al coche, de haber construido un hibernadero con yogures vacíos y haber aprendido como quitarle las garrapatas a tu cerdo vietnamita con ajo y una solución al 50% de aceite de aguacate. ...OS JURO QUE NO SALDRÉIS NUNCA.

Voy a describir mi ultima adquisición de lenguaje blogger, el estilo BOHO. Según el Vogue, atentos al dato que es textual: 
"El estilo Boho es desde el año 2004, el año formal de su nacimiento, el mas copiado, el mas imitado y a la vez el mas complicado de replicar. Resulta complicado ceñirlo a unas pautas estrictas, pues el boho es una especie de flair que recorre el look"  ( ahora vas y lo cascas)

Sigo:
...."Tampoco sería justo precisar que prendas si y que prensa no, contienen el espíritu Boho, pues los patrones que a priori se desecharían, podrían decorarse con los estampados adecuados y volverse de pronto muy Boho"

El lenguaje blogger es mas difícil que un híbrido entre el euskera, el chino y el árameo.  No es fácil llegar a dominarlo, requiere destreza, horas de estudio y una banda ancha potente. Estoy pensando en sacar mi propio diccionario blogger para compartir  con la humanidad mis descubrimientos. 

Sigo que aun no se si yo podría ser una BOHO FAN y eso me tiene consternada. 

¿Como definirlo pues? (Ahí, ahí, entrando en materia) Es algo así como un cóctel en el que se mezclan abundantes ecos hippies y bohemios con un toque étnico-del navajo al arabesco- y otro campestre. Se agitan estos elementos sobre una base vintage y se espolvorea un poco de espíritu relajado. se sirve con un fular alrededor del cuello y bolso de asa larga colgando del hombro...et voila, ya tienes el perfecto look boho.

Os juro que no me he inventado nada, es tal cual lo que aparece en el Vogue. Aquí viene mi traducción al lenguaje de las no iniciadas en el universo blogger.  Rastreando en la red, la primera aparición Boho  en el universo blogger (que es el que realmente importa) y siempre  según esta misma fuente de inagotable sabiduría que es Vogue,  fue Kate Moss, vestida con un vestido inspiración vintage ( o lo que es lo mismo la camiseta vieja de tu padre  pero costando 500€ ), unas botas de goma de las que usaba mi abuelo para la huerta (pero mas caras porque se llaman hunters) llenas de barro y un bolso de inspiración zingara (osea el que venden  en los puestos de las fiestas de los pueblos).





Vale, creo que ya lo he pillado. Asaltas un contenedor de ropa usada, te la pones, te presentas en tu ayuntamiento y pides hacer una zanja en el jardín donde paseas al perro, te agarras al primer fulano que veas por la calle con pinta de haberse bebido toda la añada del 95 de la Rioja....ET VOILA, YA ERES UNA BOHO GIRL.



martes, 28 de abril de 2015

La agonías que te respiraba en la nuca.

"La edad trae templanza" decía mi abuela. Bueno pues lo siento abuela, pero a mi se me está llevando la poca con la que vine de serie.
Cada día aguanto menos. Es cierto que tengo días en los que a mi chakra no lo altera ni la  vecina tocapelotas que todos tenemos y que además de quejarse por todo, cotillear de todo y saber de todo,  ha padecido o padecerá todas las enfermedades, dolencias,. insuficiencias y desgracias que puedan suceder en tu portal o en cualquier otro portal del barrio. Da igual lo que le cuentes, ella siempre te responderá con un:
         -"Ay hija, si yo te contase, eso mismo me pasa a mi".
Da igual que sea un callo, almorranas, acné, gases, una colonoscopia, que tu lavadora pierde agua o que se te perdió un tío carnal de tu madre en una expedición al  antiguo Congo belga, ella siempre mas.
Bueno pues hay días en que ni ella puede desestabilizar tu cada día mas precaria serenidad.
Si embargo hay otros días.......a veces coincide que tengo la regla (los mas he de decir), pero otras veces no puedo poner excusa, hay días en que le sacaría los ojos con unas cucharillas al primero que me mirase mal.

Bueno pues hoy es un día de los de las cucharillas. Y casualmente he tenido que ir al banco. Hoy, día de declaraciones de la renta y a tres días de que se acabe el plazo para escanear tu DNI, la menda ha ido al banco. Abro la puerta y además de un calor espectacular tipo sauna noruega, con una mezcla de alientos, sobacos y gominolas que te arañaba hasta el cielo del paladar solo de respirarlo, había una cola tipo adolescentes en concierto de Justin Biaber o frikis en la tienda Apple. Durante unos segundos sopesé el quedarme o marcharme, me decidí por lo primero. Respiré hondo (por eso se que te rascaba el paladar) y avancé con el firme propósito de que nada me haría perder el temple, había gente y punto, yo me colocaría detrás de la ultima persona y esperaría paciente a mi turno.

¿Porque siempre tiene que haber un agonías detrás tuyo en una cola?



Buena pregunta, seguro que Murphy tendría una respuesta.

Entra una tipa y se coloca detrás mio. Desde el segundo uno (antes de percatarse  si la cola iba rápido o no) ya comienza a bufar, chasquear la lengua y quejarse por lo bajito, resoplando como una búfala en celo. Mira el reloj, saca el móvil, lo mira, y lo guarda, tres segundos mas tarde vuelve a sacarlo y a mirarlo y vuelve a bufar, resoplar y rezongar. Comienza a pesarme la chaqueta que llevo en el brazo y me empieza a sudar el bigote, el calor y la petarda de detrás están consumiéndome los nervios. La cola avanza lenta y afortunadamente sin interrupciones injustificadas. Un abuelo se demora unos segundos por encima de la media en sacar la libreta del bolsillo y la agonías se impacienta mas y comienza la maniobra de empuje, consistente en pegarse mucho a mi culo, invadiendo mi espacio vital, robándome el oxigeno, la paciencia y hasta el perfume de Narciso Rodriguez carisimo que hoy llevaba puesto, como si eso pudiese hacer que las 14 personas que estaban delante mio se evaporasen, como se estaba evaporando mi paciencia.
Poco a poco, porque todo acaba por llegar, vamos visualizando el final,  mientras, la agonías ha cambiado de táctica y ahora practica la del péndulo, consistente en oscilar de lado a lado de la fila mientras farfulla quejas y resopla.
Por fin soy la siguiente en la cola, de pronto HORROR, uno de los cajeros, quiero suponer que en un ataque incontenible de próstata se levanta y se va.
Mi agonías pega un gritito como se le hubiesen pisado la cola a un gato y vuelve a la carga,  a pegarse a mi culo, de nuevo la técnica del empuje, a esas alturas estaba yo en un estado de nervios que ríete tu de Falete esperando para coger mesa en un todo incluido,  de pronto siento su aliento rozarme los pelillos de la nuca, noto como una gota de sudor nervioso me resbala por la espalda. Sube el volumen de sus quejas y ya comienzan a ser  lacerantes, presiento que en unos segundos se me perforará el tímpano y a lo mejor hasta el colon.
Se que había hecho el propósito de que nada iba a joderme la mañana, pero una que está en ese síndrome premenstrual ( eso serviría de atenuante en cualquier juicio), no puede reprimirse y estrena el tacón de madera clavandoselo en el pie de la pedorra de detrás.

Siento un aullido de dolor, me giro y la sonrío.
             -Perdona no calculé que estuviese tan pegada a mi maletero.

Mi cajero aparece y avanzo hacia él con la misma satisfacción que los aliados en el desembarco de Normandía, sabiendo que dejaban la retaguardia jodida y aniquilada.

¿Porque siempre hay algún gilipollas preparado para joderte la mañana? AH, misterios del cosmos. A esta le va a costar cortarse las uñas una temporada.





miércoles, 11 de marzo de 2015

De infidelidades y otras malas ideas.




Amanecí sintiendo unos insólitos rayos de sol calentando el alfeizar de mi ventana. Madrugué como no suelo hacerlo en sábado, el encuentro lo requería, Escogí entre mi fondo de armario (no muy al fondo todo sea dicho, que lo que cae allí es lo que llevas mas de un lustro sin conseguir abrocharte y lo guardas con el absurdo anhelo de que alguna vez vuelva a servirte, en fin que lo que está allá al fondo, en el abismo de la nostalgia, es tan inviable a tu cuerpo como un tanga de plumas) en definitiva, que busqué un look como dicen las bloggers que enviase un mensaje claro:

 "No estoy desesperada, simplemente aburrida y te necesito"

Pantalón de raya diplomática, zapatos bajos de charol, tote igualmente en charol negro, blazer  oversize negro, jersey de punto gris cemento y gafas de sol tamaño folclórica entrando en prisión. Me miré al espejo, me encontré severa y amenazante como un tiburón de Wall Street, quizá me estaba pasando. Miré el reloj, ya no había tiempo de cambios, saldría así a la calle.
Corrí hacia el metro procurando que nadie me reconociese o si lo hacían que les resultase complicado pararme. Bajé las escaleras atropelladamente, escuchaba el metro acercarse a la estación y no quería perderlo. Me escondí detrás de la columna mas gorda de la estación, conté hasta diez y a escasos segundos de cerrarse las puertas salté dentro con la agilidad de una gacela del Serengeti huyendo de un puma (inciso: me han comentado que no hay pumas en el Serengeti, os podéis imaginar el tremendo desconcierto de la pobre gacela al encontrarse uno) salté como Belén Esteban cuando le mencionan a Jesulín y me arrellané en el asiento mas alejado de la entrada. Hasta pasadas cuatro estaciones no me quité las gafas de sol, si iba a ser infiel mas me valdría no cometer errores.
 Durante todo el camino hasta mi destino final, fui convenciéndome de que había tomado la decisión correcta, nuestra relación estaba agotada o a punto de agotarse,  necesitaba nuevos aires,  la monotonía en la que nos habíamos instalado corría el riesgo de hacerme envejecer, además tampoco era tan grave, conocía otras mujeres que lo habían probado y la experiencia no había hecho si no refrescarlas, rejuvenecerlas, hacerles sentir guapas y admiradas de nuevo.
Caminé por calles desconocidas algo mas tranquila, era poco probable que por aquel barrio me encontrase a nadie conocido y si lo hacía había ensayado una excusa, iba a hacerme unas plantillas para los juanetes, nadie quiere que le enseñes los juanetes, era la excusa perfecta. Llegué al portal, tenía clase,quizá demasiado, mi amiga me lo había advertido:

    -"Vete preparando la visa, pero merece la pena, vas a quedar muy satisfecha".

Toqué el timbre, lo encontré frió y amenazador, abrieron sin preguntar. Subí las escaleras de madera que gimieron bajo el peso de mi cuerpo, mala señal. Al final de un pasillo largo y pintado de color avellana se iluminaba una puerta, me acerqué a ella sintiendo un hormigueo en las piernas, una vez dentro ya no podría dar marcha atrás. Según me acercaba la intensa luz de led que iluminada el cartel pareció parpadear.

   TINO ESTILISTAS.

 -"Lo siento Manoli, pero lo nuestro se ha estancado,  necesito aires nuevos, aires de fiesta como dice Karina", -pensé al sentirme en el epicentro del glamour, el estilo y la clase.



Un olor a productos caros me envolvió en el mismo segundo en el que traspasé el umbral. Por lo pronto no entendía ningún cartel, eso es signo de que son profesionales de reconocido prestigio y amplia trayectoria en el mundo de la imagen. Brushing, color sistem sin PPD, alisado definitivo termoactivo,  retex, Bio Ionic, mechas babylight (por lo visto las californianas, están super out, vamos que están mas out que hacerse la toga), hair chalking, o lo que es lo mismo pintarse el pelo con una tiza, lo que le hace mi sobrino en la guardería casi todas las tardes y gratis.
 Comencé a marearme, boqueaba como un pez fuera de un acuario,  Si salía con vida de aquel oasis de laca ultra strong, prometía no volver a ser infiel a mi peluquera del barrio, me miré en el amplio espejo que presidía la entrada, aquella cabeza se merecía una segunda oportunidad,, los años avanzaban crueles e implacables y cualquier ayuda por parecer cinco minutos mas joven o diez gramos mas flaca sería bien venida.
 Se acercó una chica jovencita y pizpireta con un flequillo tan liso y brillante como el de la barriguitas china y me puso una capa negra y dorada, con un bolsillito en la manga en el que me introdujo una tarjetita, supuse que allí apuntaría la miríada de tratamientos, cortes e intervenciones que iban a llevar a cabo en mi insípida cabellera con el objeto de transformarme en mi otra yo, en la yo mas sofisticada y estilosa que había venido a buscar y por la cual estaba siendo infiel a Manoli.. Me dejé acompañar a una esquina demasiado iluminada para mi edad, aquella luz implacable sacaba todos mis defectos y alguno mas, en fin tentada estuve a colocarme las gafas de sol, porque me veía mas bigote,  y mas marcas en la cara que el teniente Castillo de Miami Vice. Se acercó Tino, muy amable, cariñoso, extravagante, estiloso y muy gay, como no podía ser de otro modo. Me dió dos besos y me preguntó por mi amiga. Antes de que pudiese siquiera tragarme el chicle que estaba masticando, no me gusta hablar con él en la boca, Tino ya estaba dando instrucciones a  una estilista  con aspecto de haberse escapado de la versión española del Clan de los Brady. Como le gusta ahora a las modernas disfrazarse de sus abuelas.


Saqué una foto de Anne Hathaway que siempre me acompaña para que aquella recopilación de pret a porter de los 60 supiera que era lo que quería.

   -La última vez salí pareciéndome a un extra de "el nombre de la rosa",- dije intentando ser graciosa.
La estilista me miró por encima de las gafas incrustadas de brillantitos falsos de color rosa y parpadeó confusa.
   - Lo digo por el corte de pelo cazoleta, tipo tonsura- hice un gesto alrededor de mi cabeza, pero siguió sin comprenderme. Quizá debiera haber mencionado a Bimba Bose y su pelo franciscano, en vez de a un monje primo de Guilllermo de Baskerville.

Me tiñeron, me dieron un tratamiento de hidratación utra hidratante porque debía tener el pelo como el de doña Rogelia pero en negro,  unos masajes capilares, mascarillas, serums  y no se cuantas cosas mas. Me ofrecieron un capuchino, o té o refresco, pero me pasó como en los aviones, no sabía si iba a ser gratis, así que dije que no, que ya había desayunado en casa, la señora del lava cabezas de al lado me miró condescendiente mientras sacudía una bolsita de té de rooibos.Yo no hacía mas que sumar mentalmente, ya iba por riñón y medio no me hacía falta mas que pagar 5€ por un café como si estuviese en la Piazza San Marcos.

- Menos mal que tengo bonometro-pensé.

Al fin me senté frente a Peggy Sue,  pertrechada con un cinturón de herramientas a medio camino entre albañil de peli porno y un atrezzista de Boliwood, me tocó el pelo con dos dedos y suspiró.
-Dime que aun hay esperanza- gemí, intentando por segunda vez ser graciosa.
Volvió a mirarme por encima de las gafas y sacó una navaja de barbero del cinturón de herramientas, antes de que pudiese protestar ya estaba ZAS, ZAS, ZAS.... afeitando aquí y allí.
Levanté el dedo contrita como cuando Sor Laura me preguntaba en francés.
   -¿Vas a cortarme todo a navaja?- pregunté con voz ingenua.
   -Si, ¿Por?, ¿No te gusta?- su voz sonaba entre una dominatrix y un fumador de puros.
  -No mucho, es que se me despelucha el pelo como cuando pelas una cinta de regalos de los chinos.
 -Eso es porque no te lo han hecho bien antes.

Entre el cinturón de herramientas de Manny manitas, la voz de fumador de puros, la navaja barbero y la respuesta, me pareció estar en una peli porno de los 80 a punto de ver entrar al instalador de antenas despelotarse en la puerta. Sonreí y dejé que siguiera con su obra. Mientras veía sobrevolar la afiladisima navaja sobre mis orejas recapacite sobre la malisima idea que había sido criticar a una dominatrix armada con una navaja de afeitar.



Tengo que decir que la aventura me costó riñón y medio y la cornea derecha, que el corte de pelo estaba bien pero nada espectacular, Manoli puede acercarse en un día super inspirado, volví a casa, abracé a mis perras, estaba contenta de regresar sana y salva y escondí el ticket de la peluquería en el armario de la plancha, allí jamas miraría mi marido.
  -¿Que tal te ves?- me preguntó antes de emitir cualquier juicio, llevamos 20 años juntos, ya empieza a conocerme.
-Bueno...no es lo que esperaba, empiezo a pensar que el problema es que me sobran años y kilos con respecto a la Hathaway.
-Bahh tonterías, estas perfecta., pero Manoli te suele dejar mejor algunas veces.


MIERDA, TIENE RAZÓN.

martes, 24 de febrero de 2015

Opiniones, de opinadores profesionales y otros bichos.





          Hoy estoy realmente cabreada y una cuarentona cabreada es mas temible que un zombi gourmet. Estoy un poco hasta el falso Chanel de encontrarme con gente que se dedica a opinar. Opinar es su estado civil, su orientación sexual,  su vida laboral y su mundo interior, viven para opinar, son opinadores por que el mundo les ha hecho así. Van derramando su opinión como un dios Baco borracho de si mismo derrama vino por doquier, venga o no venga a cuento y convenga o no convenga al sufrido oyente.

        Hoy me he cruzado con una vecina con la que no suelo coincidir (A Dios gracias) en el parque de los perros. El día amaneció lluvioso y frió como es de recibo en el norte, que esa es otra, todo el día quejándose de la lluvia y del frió como si esto fuese Mauritania y no Bilbao, que yo recuerdo llevar las Katiuskas amarillas de Septiembre a Mayo sin quitármelas mas que para dormir, menudos caracoles se criaban por aquí, parecían seiscientos; a lo que voy , ambas íbamos envueltas en sendos plumíferos, bufandas, gorros de lluvia y paraguas. Yo ligeramente abotijada con tanta ropa, que tenia menos movilidad en los brazos que una Nancy, pero razonablemente presentable y ella, una señora oronda y chaparra, tamaño Hobbit que parecía envuelta en una lona de trailer. Nos cruzamos, yo con mis perras y ella con la suya.
           - Buenos días-le digo.
           -Buenos días- me responde.- Que día mas malo, ¿Eh?.
           -Si, típico del norte en febrero.
           -Vaya gordas que tienes las perras, están tremendas, parecen vacas y ¿Esas tetas caídas de la pequeña?, ¿Ha parido?

       Mira, igual otro día me hubiese dado lo mismo, pero hoy no era ese día, hoy por circunstancias fisiológica femeninas ajenas a mi voluntad,  no tenía el alma para folclore. La miro de arriba abajo (poco recorrido tuve que hacer la verdad, apenas un pestañeo y ya la había radiografiado dos veces), miré a su perra, una oruga con rastas y no daba crédito a lo que acababa de escuchar.
    Es cierto que todas en  mi casa tenemos que dejar los hidratos y hacer algo de ejercicio, y es cierto también que  tenemos las tetas mas caídas que una nodriza medieval jubilada, cosas de la edad, y las patatas fritas, pero que estás gorda y que tus tetas están desinflada lo puedes decir tú de ti misma,  no una vecina que encima  parece el iglú de Decathlon con tacones.
        - Pues si señora, están gordas y tienen las tetas caídas- respondí mirándola con mi expresión mas fulminante- ellas están vaciadas y  han sido utilizadas para criar, ¿Cual es su excusa?.

     Dicen que las opiniones son como el culo, cada uno tiene la suya, cierto, pero así como no vas enseñándole el culo al mundo a no ser que seas Miley Cyrus o Kim Kardashian, no tienes que ir opinando de la gente sin que venga a cuento.
Seguro que todos tenéis la típica amiga que te dice.
         - Yo soy terriblemente sincera, valoro muchísimo la sinceridad y eso me ha granjeado muchas enemistades, porque no todo el mundo aprecia mi sinceridad.
           -Tú lo que eres es una grosera de cuidado y lo que me apetece ahora mismo es gasearte con la laca que utilizas para sostener ese nido de pollos que llamas moño. -piensas, pero te callas.
   No queridas, no hace falta ser sincera "full time",  la sinceridad está muy sobrevalorada en determinadas ocasiones.
   Si tu amiga está probándose unos pantalones  con un print de tigre en tonos violetas en la tienda y aún estás a tiempo de remediar que salga a la calle vestida de Belén Esteban en una mala noche, pues lo remedias diciéndole sutilmente que quizá debiera comprar algo menos brillante. Pero si tu amiga te enseña las fotos de boda de su prima Encarni y en ellas aparece con un vestido tipo putón con ese print aderezado con un tocado de plumas de gallina del Perú en el mismo tono mezcladas con tul, gasa y pedrería de los chinos, pues le dices que estaba muy guapa, que ha tocado el cielo de la genialidad y que ya no podrá repetir nunca mas modelito porque ese ha quedado grabado a fuego en las retinas de los asistentes.
Si eres sincera y le dices parecía Aramis Fuster solo harás que se disguste.
Por eso mis queridos amigos, escoged bien a quien, y cuando le sois sinceros porque a veces una media verdad hace mas felices a los tuyos.




 Mi vecina me devolvió la mirada intentando descifrar si debía cagarse en mi madre o sonreír condescendiente, como no supo que hacer agarró su oruga y desapareció por entre las brumas de la mañana. Sospecho que nunca mas me devolverá los calcetines que se empeñan en despeñarse desde mi tendedero al suyo. ¡¡Adiós amigos de poliester del Primark, os echaremos de menos!!

       

lunes, 9 de febrero de 2015

Happy Valentine






           Se acerca San Valentin, y en una hemorragia de amor desenfrenada, las tiendas se llenan de cientos, miles, millones de corazones rojos (parece una campaña por la salud cardiovascular) que flotan entre los mas variopintos objetos, lo mismo entre bragas y sujetadores que entre paraguas, flores, joyas, aspiradoras, cafeteras ultrasónicas, discos duros, rodillos, pinturas, recámbios de coches o colchones. San Valentine se presta a los mas variopintos regalos, que si una cata de quesos, que si un viaje en ala delta sobrevolando Bollullos del Condado, que si un curso de macramé, que si unas bolas chinas...  Aunque la joya de la corona (y valga la redundancia) se la lleven las flores y las joyas. En este mundo enloquecido y desenfrenado en el que nos movemos, todo es susceptible de ser regalado en reconocimiento a nuestro sincero y eterno amor.
No hay que ponerse exquisito con el regalo que la vida esta muy achuchada. A mi un año me regalaron una pareja de grifos para el baño y yo regalé 25 metros cuadrados de azulejo para alicatar el baño. Muy romántico no es, lo reconozco, pero menos romántico hubiera sido tener una manguera colgando de una alcayata sobre una pared de ladrillo vivo, que por mucho que digan los expertos decoradores que las paredes de ladrillo desnudo dan un efecto loft y son pura tendencia, mi baño parecía uno de esos "chalets" de La Cañada real que tan a menudo salen en los telediarios. En fin que los regalos hiperománticos están un poquito sobrevalorados a ciertas edades. Pero aun así, si vais a regalar no os pongáis innovadores.




       Cuando llevas la friolera de veinte años con la misma persona es complicado sorprender y sobretodo dejarse sorprender. Ya has regalado y te han regalado todo lo regalable. Empezando por el osito amorosito agarrado a un corazón que pone I love You de la adolescencia, pasando por el anillo con calaveras lacadas con incongruentes corazones saliendo de los ojos de tu etapa mas oscura,  los ramos de flores, cajas de bombones, perfumes, ropa interior, exterior y ulterior etc.... en fin que ya habéis agotado todos los regalos y vuestras mentes comienza a mostrar signos de fatiga, ya no encuentran con que sorprenderos, es mas yo diría que ya no se atreven a sorprenderos ( por lo menos en mi caso), pasando los cuarenta ya no es tarea fácil hacerlo. A mi desde luego las sorpresas me gustan justito. Bueno para ser francos no me gustaron nunca. Soy de las que valoro que me "sorprendan" regalándome exactamente lo que he pedido y para ser mas exactos en el color, la talla, la disposición, el material, la configuración, el aspecto, el diseño y la estructura que tenía en mente y que con toda probabilidad ya haya encargado en alguna tienda, así que lo único que debe hacer es pasar a recogerlo y envolverlo con mucho amor.



       Mi aversión por las sorpresas en los regalos me viene de niña. De un noviete que tuve en el barrio. Tendríamos 13 años y el muchacho me "pidió salir" a mediados de enero. Con mas vergüenza que otra cosa comenzamos a tontear, ya sabéis,  me venia a buscar a la salida del colegio y me acompañaba a la "parti" como llamábamos a las clases particulares. Luego los sábados quedábamos justo al empezar primera sesión, yo salía casa nada mas empezar la peli. Mi madre me gritaba, mientras terminaba de fregar el suelo de la cocina, que me llevase a mi hermana conmigo, pero yo no dejaba que terminase la frase y volaba escaleras abajo prometiendo, jurando que estaría en casa antes de las 8:30. Bueno pues uno de esos sábados, mientras recorríamos las calles agarrados de un dedo, nos paramos frente a una tienda de ropa. En ese momento debí darme cuenta de que el muchacho y yo no teníamos futuro, porque la tienda era para señoras de la edad de mi abuela y a él todo le parecía bonito. No hacía mas que decir:
       -Mira que bonito, eso...y eso...¿No te gusta eso?.
Yo que era bastante mas pava que ahora, no me percaté de que el pobre estaba buscándome regalo para San Valentin y con la idiocia que me caracterizaba por aquel entonces, dije señalando uno de los jerseys mas horrendos que se hayan confeccionado en España.
        -Mira cari (epíteto super de moda en la época y que en la actualidad aborrezco profundamente), ese si que es bonito.- y me reí.
 El muchacho se rió conmigo y seguimos paseando del dedo.
   Una semana mas tarde llegó el santo del amor, yo había adquirido el consabido peluche con frase, en mi caso para ser mas original no fue un oso, fue una cabra (ya ves que romántico) que sostenía un corazón entre los dientes  que ponía "Te daría un mordisquito"...AGGG Estoy enrojeciendo por segundos. QUE COSA MAS LERDA.

    Me esperó a la salida del colegio y nos fuimos tan felices al parque a darnos los regalos. Yo le di la cabra y él un paquete envuelto en un papel de corazoncitos, no le faltaba detalle al asunto. Abrí el paquete con manos temblorosa y allí estaba el adefesio de poliester nadando en un mar de corazoncillos de papel como un gran cachalote varado en un océano de amor. Si tuviese que describir el color diría que era de un rosa casquería en descuento, no existe ni ha existido pantone  que lo reproduzca. Aderezando el rosa imposible había una cantidad ingente de rositas negras que parecían pintadas por mi cabra de tan amorfas que eran, lo remataban dos botones de plástico con forma de rosa a ambos lados del cuello alto abierto, me recordó el cuello de la camisa de Mortadelo. Lo levanté ante mis atónitos ojos y pude descubrir además que la talla era mas para M.A Barracus que para mi. El muchacho me miraba arrobado y yo musité un acongojado:
    -Gracias es muy chulo.
La tarde transcurrió lenta, interminable, eterna como la carrera de Jordi Hurtado, el jersey reposaba  en mi regazo, mirándome burlón. Al llegar a casa le conté a mi madre lo que para mi absurda mente infantil era un drama de magnitudes ciclopeas.
    -Pues tendrás que ponértelo, porque el muchacho ha hecho un esfuerzo ahorrando ese dinero.-sentenció mientras terminaba de enjabonarle el pelo a mi hermana. Probablemente fuese cosa mía, pero me pareció distinguir un guiño burlón en sus ojillos azules,aunque quizá solo fuese jabón.
Afortunadamente durante la semana llevaba uniforme, así que me libré de colocarme aquel adefesio, pero el muchacho no dejaba de hablar de él, estaba entusiasmado. Y yo me iba deprimiendo a medida que pasaban los días lectivos.
   Y llegó el sábado y dieron las 4 en el reloj de la sala y yo respiré hondo y me enfundé en el jersey de marras. Ríete tu de los puños de Enrique Iglesias, hubiese podido esconder a mi hermana y mis dos primas en ellos. El cuello me subía casi hasta las orejas y  me enganchaba los pendientes, me sentía atrapada sin poder mover la cabeza, apresada en aquel mar de poliester rosa casquería. El elástico del jersey que se suponía debía quedarme por la cintura me llegaba a medio muslo, con un cinturón y unas medias de rejilla hubiese podido disfrazarme de pilingui en la fiesta del colegio. En fin, que respiré hondo y salí de mi casa como si me persiguiese Sauron, mas que nada para evitar la risa de mi hermana pequeña que, ahora si, sabía que aquel guiño no había sido el jabón.
Y así aparecí en la calle, disfrazada de Tarta de Fresa gótica tras una mala noche. Ríete tu del traje de Salomé, aquella manta zamorana pesaba como el habito de un fraile mojado. Sentía las miradas entre atónitas y divertidas de los demás, porque a pesar de que yo insistí en pasear por el monte, él quiso bajar al parque,  había espectáculo de magia para chicos. Para haber redondeado la tarde el muchacho debió llevar la cabra atada con un cordel detrás nuestro como si fuese un chihuahua, eso nos hubiese convertido en una atracción mas.
          Ya no recuerdo si utilicé las frase de: " No eres tú, soy yo", "Creo que lo nuestro se ha estancado y necesitamos ampliar horizontes", "Siento que no te doy lo que necesitas", "Es injusto que no seas amado como te mereces" etc....pero la cuestión  es que rompí con el muchacho el lunes siguiente. Si, ya se que eso me convierte en una persona superficial, pero creo que nuestro amor no podía florecer (JA que metáfora mas bien traída) el nuestro era un imposible.
      Recientemente le he visto por la calle, se ha quedado soltero y hasta ahí puedo leer.

          Moraleja: La ironía requiere de un alto grado de inteligencia por parte, sobre todo, del locutor. No os paséis de listas que las bromas las carga el diablo.

viernes, 30 de enero de 2015

De sexo en Nueva York y otros mitos.






        Durante un tiempo ahora bastante lejano, Manolo era únicamente para mi  el nombre de mi pescadero, del marido de una prima y de un par de amigos de la universidad, ManoloS en plural solo me evocaban al grupo musical que versionaba (destrozaban decían los puristas) a golpe de rumba a los Beatles. Pero hete aquí (que expresión mas vintage) que apareció Carrie Bradshaw en nuestras vidas para sacarnos del error. "Toda chica necesita ir subida en unos Manolos alguna vez en su vida", voy a preguntar si alguno de mis Manolos me permite dar un paseo subida a su chepa, yo no quiero morirme si experimentar semejante epifanía.

        "Ponte unos Manolos, coge un cup cake y un cosmopolitan y sal a la City" reza uno de sus eslóganes.


        Durante los años que se emitió la serie, de factura impecable es cierto, esas cuatro amigas se colaban en las casas y en las vidas de cientos, de miles, de millones de mujeres poniendo patas arriba los hábitos no solo alimenticios, que también (cuantas descubrirían la ensalada cesar, los cup cake, el cosmopolitan y las tortillas de claras,) , si no sexuales, de moda, de estilo y de relaciones. Era una serie entretenida, pero ¿Pretendía algo mas que eso, aspiraba a algo mas que a divertirnos?.
       En una ocasión escuché a una muchacha relatar con embeleso como ella y sus amigas se veían "SUPER REFLEJADAS", se me quedó cara de berro. Y me dio qué pensar. ¿Existe realmente la amistad femenina tal y como la plantean en la serie?, yo desde luego no la conocía en mi vida adulta,  es cierto que de niña y de adolescente tus amigas, son tu mundo, tu vida y no concibes vivirla si ellas. El termino "mejor amiga" ya denota una cierta juventud y una no menos cierta ingenuidad. A los 15 años te dejarías rapar la cabeza por tu mejor amiga, a los cuarenta como mucho te dejarías hacer una mechas si tu amiga fuese la peluquera.

      ¿Existen realmente este tipo de grupos femeninos?, y si existen ¿Cuanto tiempo conservan a todos sus miembros?. ¿Es verosímil ese grado de intimidad? y sobre todo ¿Se puede una comprar zapatos de mil euros escribiendo una columna esmirriada en una revista?

       Se supone que estas cuatro amiguisimas, que andan todo el día comprándose zapatos de 600 dolares y bolsos de 3000, que beben cosmopolitans con la frecuencia que tu consumes té verde (que es el mas adelgazante aunque te sepa a paja pocha) que comen en restaurantes donde no podrías permitirte ni lamer los platos, que se ponen una camiseta vieja toda hecha un gurruño anudada a la cintura, un gorro de lana tipo leñador canadiense, un tu-tú rosa palo y unos Loubutin y son consideradas iconos de la moda (Joder,Grace Kelly y Audrey Hepburn  deben estar revolviéndose en su tumba), como digo, se supone que estas son un reflejo de las mujeres solteras del mundo, "Se fuerte, se inteligente, sigue tu propio camino".....Que bonito eslogan para un coche.

      ¿Son estas mujeres realmente un reflejo de las solteras de cuarenta?, ¿ES CREÍBLE EL PROTOTIPO?. Y otra duda que me asalta. ¿Quien ha convertido a Carrie Bradshaw en un icono de la moda?. Vale hay veces que va ideal de la muerte, pero otras veces parece la loca de los gatos. Si en vez de la cara de Sarah Jessica en las fotos de mas abajo apareciese la mía, creeríais que he asaltado un contenedor de ropa usada y que estoy huyendo con todo su contenido encima.




       No he hecho ninguna encuesta, ni sesudo estudio al respecto, pero os apuesto la paga extra de navidad que el target (eso lo he sacado de wikipedia) medio de edad que seguía la serie eran mujeres solteras de 20 a 30. Cuando aun crees que tu también podrías vivir en un loft, vestirte como a blogger de Vogue, asistir a fiestas super exclusivas y coleccionar orgasmos como mi tia Eulalia coleccionaba platitos de cerámica.
          Bendita inocencia.
      Pasando de esa edad la veíamos, claro que la veíamos, pero eramos menos menos indulgentes con ellas "Si ya, que te crees tú que los chulazos, ultrasensibles, cariñosos, detallistas (pero no de los que te regalan unas medias de comprensión media para las varices por San Valentín para que no te duelan las piernas, sino de los que montan una cena romántica en la azotea de Empire State), divertidos, ocurrentes, elegantes y expertos amantes crecen en los ciruelos,  mona".
     La seguíamos no tanto para descubrir los secretos del sexo tántrico, como intentar adivinar como leches se compraba Carrie  esos zapatos y esos bolsos carisimos, escribiendo cuatro chorradas en una columna semanal.
     ¿Porqué coño cuando tú te pones unos pantalones rotos parece que vengas de cambiarle el aceite al coche y si se los coloca ella la sacan en la portada del Vogue?.
     ¿Como es posible que un tío la despierte a las tantas de la madrugada golosón y ella se desperece tan mona y tan retozona y no le mande a arrancar nabos con cajas destempladas?.Yo no soy persona hasta las 10 de la mañana y eso después de una ducha, tres cafés, un croisant con relleno, un zumo de naranja  y media hora de atasco escuchando Camilo Sexto, y si alguien me pasa la mano por el lomo a las 3 de la madrugada que se despida de los riñones.

ESOS Y OTROS MISTERIOS SE QUEDARON SIN RESOLVER GUAPITAS.

       Esta claro que la serie estaba destinada a hacernos soñar con imposibles. Era entretenida aunque poco realista,  yo la veía con agrado, como si fuese un entretenido documental sobre los usos y costumbres de unas solteras neoyorquinas, sabiendo que aquellas eran tan parecidas a mis amigas como un antílope a una cabra. Vamos que ambos tienen cuernos y pelo, pero nada mas.

      Mis reuniones son a tomar un café a media mañana con pincho de tortilla,  no tengo tiempo de alternar abriendo y cerrando restaurantes de  moda,  que parecen Chicote y sus mariachis.
      Estoy convencida de que ninguna de mis amigas ha visto jamás un Manolo, un orgasmo múltiple, un chulazo como Mister Big, unas bragas de Dior, una ensalada Cesar de 150€, una crema hecha con semen de caimán de las Antillas Holandesas, un cosmopolitan o un cup cake con frosting red velvet.

     Nosotras somos mas de ir a Zara, de hablar de nuestra "noche" semanal con metáforas tipo "poner una lavadora" o "Regar el perejil".  Si me apuras, alguna de ellas ha estado en algún tupper sex y ha visto las bolas chinas y algún consolador de latex de color pistacho, pero estoy por apostar a que no lo han usado, aunque no seré yo quien se lo pregunte. Otra diferencia sustancial con estas chicas, nosotras hablamos del tiempo, de como hacer que no se te peguen las lentejas, del tinte, de las canas, de la artrosis de rodilla,  de la presbicia, del aparato dental de Dieguito, de apuntarse a zumba, de las vacaciones de Semana Santa etc...en fin de cosas pedestres. Somos de usar la crema de LIDL que por 2, 95 te deja la cara mas estirada que el bañador de Falete, somos de magdalenas la Bella Easo y de bebernos un Baileys como algo extravagante.

               Pero soñar es gratis y da muchísimo placer. No dejes de hacerlo.

viernes, 23 de enero de 2015

Y por fin conseguí salir de alli...........rebajas III final de la odisea.



Al fin conseguimos salir de la zapatería con las botas y los nervios casi intactos. Entre la música de  reggaton y las continuas muecas de disgusto de la "aborrescente", estaba empezando a entrar en ebullición. Mira que es complicado tener contentos a los jóvenes hoy en día. Recuerdo un año que me regalaron unas Dunlop, era la marca molona, por excelencia, y estuve un mes con la sonrisa en los labios. vamos que entrabas en éxtasis con unas miseras zapatillas. Hoy en día conseguir la sonrisa y no digamos el abrazo de un adolescente es casi mas difícil que conseguir un orgasmo múltiple. Que me han dicho que los hay, la amiga de una amiga de la vecina de una clienta que solía depilarse en el mismo sitio que yo conoció a una que una vez creyó tener uno. Son tan raros de encontrar como un hombre que sepa planchar camisas, pero aun así tienes mas posibilidades de dar con uno que de contentar a un adolescente.





 Benditas redes sociales y bendito whastapp que consigue reunir bajo un mismo cielo de cristal y hormigón a todo un ejercito de jóvenes y alejarlos de las mujeres maduras a punto de ebullición.. La niña desapareció como por arte magia tras teclear alguna clave secreta en su smartphone, no sin antes balbucir algo que solo el entrenado oído de mi amiga, madre de una adolescente y otra en ciernes, pudo descifrar.
 Donde yo escuche:
       -¡¡¡¡Agggrrr zzxxxytteeggfj  que si joder!!!
Mi amiga quiso escuchar::
       - Vale a la una quedamos en el coche, parcela I45 de la tercera planta, muaccc.
Pobre, ella era feliz traduciendo a su hija con el mismo acierto con que yo traducía el latín en el instituto.

Yo que sobreviví a los pantalones fuseau, a la ropa color fosforita, a las camisetas ombligueras, a los calientapiernas, a los pendientes de aro tamaño jaula de loro y a los plastas que creían bailar break dance, cuando lo único que hacían era limpiar la mierda del suelo con el culo, os digo OS ARREPENTIRÉIS DE HACEROS TANTAS FOTOS VESTIDAS A SÍ.



       -Bueno pues ya estamos solas, ahora a por unos pantalones para mi.- comenté con alegría mal contenida.

Dimos unas vueltas, miramos todos los escaparates y por fin nos decidimos a entrar en una de las mayores distribuidoras de ropa de España y fuente inagotable de looks para bloggers de todo pelaje.

Me apetecía unos de esos pantalones ceñidos que tanto se han llevado este invierno. Pantalones encerados los llamaban las "bloggers", lo de encerados será para que resbalen con mas facilidad por nuestros mulos.






Bien, pues rebusqué y rebusque y por fin apareció un pantalón de mi talla, que me quedaba pegadito. Me lo puse, con dificultad, estaba tan apretado que a duras penas me llegaba la sangre a la cabeza, en el esfuerzo de subírmelo, me rompí dos uñas y de haber estado preñada hubiera parido allí mismo de tanto como empujé. Nada, nada, para estar guapa hay que sufrir, que dicen las modelos. Claro que ellas se refieren a meter el juanete en unos Manolos y lo mio era contener la lorza sin necrosarla por encina de la cinturilla del pantalón y seguir respirando. Pero lo conseguí, allí estaba yo con mi pantalón, marcando culo que por cierto,  obviando el kilo y mitad que se desbordaba por encima del cinturón, el resto no me quedaba mal. 
Me estaba algo largo, así que llamé a la dependienta, muy maja ella, muy jovencita y pizpireta vino y solicita me informo que si que arreglaban. . 
   -Bien, pues cógeme la medida., ¿Me queda bien verdad?- pregunté a mi amiga.
   -Te queda fenómeno. respondió ella.
    -Si, te queda fenomenal, pero con un tanguita arreglas esas marcazas y ya verás que culete- observó la muchacha mientras colocaba las alfileres.
Me miré el culo, y en efecto allí estaban, las había visto antes, es mas, las veo todos los días y nunca me parecieron  un problema, uso bragas y a veces se me marcan con ciertos pantalones, para mi no supone un drama, pero por lo visto para aquella ninfa  eran como un estigma intolerable, una marca insufrible, la marca de la mediana edad, algo que debe ser escondido. 
Miré el culo de la chica, en efecto ni una marca, claro que toda ella cabía en la pernera de mi pantalón. 
 ¿SABEIS LAS TRES COSAS MAS FRIAS DEL MUNDO?: La nariz de un perro, las manos de un barbero y el culo de una mujer.............¿Y esta pretende que lleve los cachetes al aire y los torture separandolos con un hilo de pescar?. 
      -Es que yo no soy muy de esos chismes-respondí entre respingos - Me parecen objetos de tortura medieval. 
  Mi amiga me sonrió, a ella también se lo parecen, pero pasa por el aro de cuando en cuando, la muchacha me miró atónita pero no dijo mas, me colocó las alfileres y luego de darle el visto bueno se retiró discretamente no sin antes echarme un último vistazo como para comprobar que aquellas dos cavidades existían en mi culo y no las había soñado.

¿Os acordais de las bragas de Diacar que vestíamos de niñas? Aquellas dichosas bragas se cedian a la segunda lavada y era una tortura sacarselas constantemente de entre los mofletes mientras jugabas  al escondite o a las casitas. He crecido, he madurado, soy una adulta que cumple con sus obligaciones fiscales, retributivas y sociales, un pilar  básico en mi comunidad, un ser competente y experimentado y me he ganado el derecho a no caminar con nada metido allí. NO A LOS TANGAS. 



viernes, 16 de enero de 2015

....y mi dia que no mejora. Rebajas II parte.


Sigue.....
Apenas llevaba una hora atrapada en aquella mole fea e informe de hormigón y ya empezaba a sentir los efectos del "Estoy hasta el rabo de la boina", cuyos síntomas son, sudoración, palpitaciones, ahogos, sequedad bucal y una mala hostia que crecía por segundos......un vinito que aplaque mi espíritu, please.






La aborrescente (término que hice mio desde el mismo segundo en que se lo escuché a una buenisima amiga) zigzagueaba delante nuestro esquivando a otros aborrescentes que como ella caminaban con la cabeza inclinada sobre el teléfono. Creo que los aborrescentes son como los murciélagos, y no lo digo porque les chupen la sangre, la pasta y la energía a sus padres que también, si no porque como los simpáticos bichitos mezcla de rata y chihuahua, parecen moverse por ultrasonidos. Fijaos en ellos, van enfrascados en sus absurdas conversaciones via whastapp o facebook y jamas, jamas se chocan entre si. Creo que aviación civil debería estudiar su cerebro, sus hormonas o el fijador ultra que utilizan para mantener esos flequillos tiesos como tablas, para incorporarlo en los sistemas de navegación de los Airbus. Como digo la "Abo" zigzagueaba delante nuestro y su madre caminaba a mi lado hablando sin parar, saltando sin solución de continuidad de la colonoscopia de su marido, a una verruga que tiene entre los dedos del pie, al precio de los libros de la niña  y a la tarifa nueva del gas. ¿Pero a quien coño le importa ahora el gas, cuando lo que quieres es volver a la tienda y arrancarle el pendiente de la nariz (que mas parecía un moco que un brillante de 3 kilates) a la dependienta que ha insinuado que eres mayor y algo hortera?. RESPIRAS, respiras tres veces tal y como has visto hacer a tu monitora de aerobic, para recuperar oxigeno en el cerebro y vuelves  a preguntar si la "niña" necesita algo.
          -Pues si, ahora quiere unas botas....- contesta mi amiga sin mirarme.
Creo que mis ojos desprendían tal calor que le chamusqué dos extensiones.
          -...entramos en la zapatería y luego te acompaño donde quieras,
Y así fue, entramos en una zapatería iluminada con una luz tan brillante e implacable que me aumentaron tres dioptrias. Normal que todo fuese tan claro, tan blanco y tan bien iluminado, la media de edad no pasaba de los 25, eso incluyéndonos a mi amiga y a mi que la subíamos, y a esa edad ya se sabe que no huyes de la luz como Bela Lugosi, como haces una vez pasados los 40, es mas gozas envolviéndote en ella. Los jóvenes con las corneas sanas y frescas y una vista de lince encienden los halógenos del pasillo, los del baño y la fluorescente de la cocina solamente para coger una cocacola zero. Y tu con presbicia, miopia, hipermetropia y piedras en el riñón, te mueves a oscuras por el pasillo palpando la pared,  entras en la cocina y das la luz de la campana para hacer unas alubias con chorizo y unas albóndigas.."Total son tres horas de nada y con esta luz me apaño".
Entre la luz brillante y la música del reggaeton a volumen de sordera casi me da un ataque epiléptico. Me senté en un banco que habría hecho confortable a un potro de tortura medieval, estaba tan bajo que con las rodillas me tape los oídos.
      -"Mira no hay mal que por bien no venga"- pensé,  la música me estaba dando taquicardias, y aunque luego tuviese que hacer la croqueta sobre el suelo de madera sintética para levantarme, todo lo compensaba si dejaba de escuchar a aquel muchacho diciendo:
        - El que te saca una sonrisa si estas dowm
           Tu primer amor el que nunca has olvidao
          El nene tuyo, el del orgasmo asegurao
          El que por tus amigas siempre han preguntao..... (tengo al corrector de word loco)

Pura poesía.

¡¡VALGAME EL CIELO, PERALES RESCATAME!!!

La "abo" danzaba alrededor de las estanterías colocadas en circulo por toda la tienda cogiendo y dejando zapatos, botas, zapatillas deportivas y sandalias. Otra cosa igual ¿SANDALIAS?. En invierno ves sandalias y camisetas de tirantes en las tiendas y en verano botas de goma de colores super chic y jerséis de lana. Vamos lógico de estar en Montevideo, pero es un poco comprometido (sobre todo para tus dedos) llevar sandalias en diciembre si vives por ejemplo en Burgos. Pero que sabré yo.



Opté por abstraerme, relajarme  e intentar mantener el equilibrio en aquel mojón con tapicería de falso cuero. La "Abo" escogió unas botas que parecían haber sido rescatadas de una trinchera en Verdún con sus cordones desintegrados y la suela que parecía haber pisado una mierda de caballo. No quise dar mi opinión porque lo que necesitaba era salir de allí y respirar algo que no oliese a algodón de azúcar. Que empalago de ambientador y perfumes.



sábado, 10 de enero de 2015

Rebajas...........mi día de furia. (Primera parte)






Ya os había contado que me encanta comprar. Disfruto mirando, buscando, probándome, escogiendo y posteriormente comprando, y también disfruto acompañando. Ahí está mi fuerza y mi debilidad. Esta semana le comenté de pasada a una amiga, madre de una adolescente, (hago este inciso porque es importante para la historia), que me iba de rebajas.
           -Déjame acompañarte.- me soltó en el whastapp con muchas exclamaciones y caritas suplicantes.
           -Claro mujer, ¿Te recojo a las 11?.
           - No, mejor te recogemos nosotras.

¿RECOGEMOS?. Por un momento me había olvidado.  Mi mente de madura sin hijos, no retiene que hay otras pobres maduras que tiene que irse de compras con sus hijas adolescentes. Estuve a punto de llamar para cancelar la jornada de rebajas, pero viendo las caritas suplicantes y arrasadas en lágrimas del whastapp no tuve coraje y lo dejé estar.
 A las 11 de la mañana con puntualidad británica me estaban recogiendo en mi casa. Me subí al coche, mi amiga tenía la cara congestionada y me saludó con un lacónico "Hola", miré al asiento trasero y por encima del nuevo Sony Xperia, regalo de navidades,  pude adivinar un moño y una cara enfurruñada.
    -Empezamos bien- pensé- menos mal que vengo convenientemente dopada.
Si la sesión de compras es por la tarde me acompaño de un par de copitas de rioja en la comida para templar  cuerpo y  espíritu, y si es de mañana un par de napolitanas bien gordas. No es conveniente sumergirse en la primera semana de rebajas a pelo.
         -¿Te importa que vayamos al centro comercial?- me preguntó mi amiga con un hilillo de voz.
Ella sabe que lo que realmente me gusta es frecuentar las pocas tiendas que quedan en las ciudades y que no pertenecen a ninguna "familia", y rebuscar en ellas para intentar (digo intentar) no vestir de uniforme.
        - No, vayamos allí.
El gruñido del asiento posterior y el suspiro de alivio de mi amiga me confirmaron que la pelea matutina se debía al lugar donde íbamos a realizar las compras.

Allá que nos fuimos. Al centro comercial. Cuando llegamos todos las plazas de aparcamiento de la primera y segunda planta estaban llenas y tuvimos que bajar al inframundo de goteras y moho. "Mal augurio".

A medida que subíamos las escaleras mecánicas comencé a escuchar un rumor de voces, música repelente y gritos, pensé en Charlton Heston en "Cuando ruge la marabunta", y lamenté no haber mojado las napolitanas en el Rioja en vez de en el café. La hija de mi amiga se arrastraba indolente, diez pasos por detrás nuestro sumergida en una (supongo) encendida diatriba con sus amigas via whastapp, sobre lo de aguantar a su madre y a la petarda de su amiga.

Nada mas pisar el centro comercial nos cruzamos con una mujer sepultada en bolsas de papel y flanqueada por 3 adolescentes. Nos miró. La miramos. Pestañeó y sonreímos.
        -Animo-  le transmitió mi amiga vía instinto "madredehijaadolescente".
        -¿Crees que sobrevivirá?- pregunté a mi amiga.
        - No lo se, parecía muy deteriorada, quizá no pase de la próxima media hora.

Llegamos a la tienda, bueno mas que tienda se podría definir como uno de los círculos del infierno según Dante. Busqué entre las cabezas de las dependientas a Caronte, barquero de la laguna estigia, pero ninguna me lo pareció, así que me adentré sola y aterrada siguiendo a mi amiga.

Pronto perdimos  a la niña entre otras niñas y niños, pensé que deberíamos haberle clavado en el moño una banderita roja como hacen las guias turísticas, para poder reconocerla entre las montañas de ropa.

       -¿Que buscamos?-pregunté.
       -Necesita unos vaqueros y un jersey.
      -Busca por el fondo, que yo rastreo la zona de la entrada, sincronicemos relojes y si no vuelvo en media hora iros sin mi..
Nos abrazamos.
La vi desaparecer engullida por otras madres que sujetaban chaquetas y bolsas de compras y que perseguían inútilmente a sus vástagos.

 Me asomé a una enorme montaña de pantalones vaqueros, apenas me atrevía a meter la mano dentro por temor a que el monstruo del denim me arrancase tres dedos. Respiré y me lancé. Un pantalón tras otro y todos agujereados, rasgados, descosidos, desteñidos, rotos, deshechos, desgarrados, rajados, despedazados.... algunos parecían pertenecer a la victima del ataque de un oso Grizlie.
Miré el precio, vale no eran caros de haber sido un vaquero, pero eran carisimos para ser una colección informe de hilos.
Cogí uno y me acerqué a una muchacha que doblaba la ropa de un promontorio de camisetas con gesto impávido.
       - Disculpe señorita-levanté el vaquero- ¿Hay alguna posibilidad de encontrar algo que no parezca rescatado de un apocalipsis nuclear?.
Ella me miró inalterable y abrió levemente los labios, yo creí que iba a decir algo, pero le dió una vuelta al chicle.
       - En walking dead he visto caminantes vestidos como para una boda en comparación con esto.

Esta vez si que pareció entenderme,. la vieja técnica de hablar el mismo idioma.
        - Es que los ripped jeans son tendencia.

Vale, replegué velas y saque el teléfono, tecleé en google Ripped jeans.





     


En efecto, el término existía y Olivia Palermo, la gurú de las gurús recomendaba el modelo boy friend ripped como un it, must o imprescindible para este invierno. Lo que no dice es como evitas que se te hiele el asunto con tanta corriente.
Yo me considero moderna, incluso he llevado en mi juventud (no tan lejana) pantalones desgastados y algo rotos, les recuerdo a estas ninfas bloggers que eso ya se llevó, pero lo de ahora es estrambótico. Camisetas que parecen rescatadas de la bolsa de un pintor y pantalones desguazados  con unos stilettos y un bolso de lentejuelas para ir de fiesta. ¿Estamos locos?. Si, estamos locos.

Acusé el golpe y me retiré a la zona de los jerseys.  Creí que eso sería mas sencillo.
     -¿Donde están las tallas aquí?- pregunté a una pobre madre que se apoyaba en una de las estanterías.
  Se encogió de hombros.
Agarré dos de los jerseys y busqué a otra dependienta, no quería volver a sentir la mirada indolente de aquella joven en mi frente. Pero solo la divisé a ella. Volví.
     - Disculpe de nuevo.
Me miró con desidia, no pareció reconocerme. Creo que nos consideran irrelevantes e irreconocibles una vez pasamos de los 30.
     - ¿Hay algún jersey que no le quede corto a Torrebruno o que no parezca hecho para M.A Barracus?.

Dejó de doblar camisetas y se acercó a mi. Estoy segura que dijo algo sobre Punto Roma y las tiendas mas apropiadas a mi edad, pero la hija de mi amiga había comprado y no me dió tiempo a escucharla, me agarraron del brazo y me rescataron de aquella pérfida joven.